Hacés una compra online con toda la ilusión del mundo y el producto llega roto. Contratás un servicio y te facturan de más. O, peor aún, te encontrás peleando con el banco por movimientos extraños en tu tarjeta de crédito. La frustración es total.

La ley argentina te protege, y la vía oficial es iniciar un reclamo ante la Ventanilla Federal Única de Defensa del Consumidor. Es un trámite 100% gratuito y se puede hacer en línea. Pero, como dice el dicho, lo barato a veces sale caro. Hoy te explicamos cómo es el proceso paso a paso y por qué, basándonos en la experiencia, ir sin el respaldo de un letrado puede hacerte perder tus derechos.